Consejo de Formaci—n y Evaluaci—n Profesional (COFEP):

Historia, presente y proyecci—n de la Certificaci—n en Medicina Reproductiva

La certificaci—n profesional constituye en la actualidad uno de los pilares fundamentales del trayecto formativo de los profesionales, ya que permite garantizar la calidad de la atenci—n mŽdica, la seguridad del paciente y la confianza social en el ejercicio de las especialidades. Inmersos en un contexto de crecimiento sostenido, constante y vertiginoso del conocimiento cient’fico, de la incorporaci—n permanente de nuevas tecnolog’as y del advenimiento de recientes marcos regulatorios, los que se presentan cada vez m‡s diversos y complejos, la evaluaci—n objetiva, v‡lida y confiable de las competencias profesionales se ha vuelto una responsabilidad ineludible de las Entidades Cient’ficas , en donde se nuclean los especialistas y se concentran los œltimos avances de la disciplina.

En la Argentina, la certificaci—n de especialistas posee s—lidos antecedentes, avalados por el Consejo de Certificaci—n de Profesionales MŽdicos (CCPM) de la Academia Nacional de Medicina, que ha establecido con claridad que certificar implica evaluar el proceso formativo y la calidad profesional. En este marco, la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) ha desarrollado un camino propio, sostenido y en permanente evoluci—n y desarrollo.

Desde los or’genes de SAMeR, la formaci—n y, consecuentemente, la certificaci—n de los profesionales dedicados a la Reproducci—n Humana Asistida form— parte de sus objetivos fundacionales. A partir del a–o 1995 se iniciaron las primeras certificaciones profesionales, formando parte de un proceso que fue creciendo de manera progresiva, elevando de manera sostenida la calidad de sus est‡ndares y requisitos.

Con el objetivo de dar un salto cualitativo en la formaci—n y evaluaci—n profesional, en el a–o 2013 se cre— el Consejo de Formaci—n y Evaluaci—n Profesional (COFEP). Este espacio institucional permiti— ordenar, sistematizar y jerarquizar los procesos de certificaci—n y recertificaci—n/revalidaci—n peri—dica, homologando el t’tulo de Especialista en Medicina Reproductiva ante la Academia Nacional de Medicina en el a–o 2015 y alineando la especialidad con los est‡ndares nacionales e internacionales del proceso de Desarrollo Profesional Continuo.

Desde sus inicios, el COFEP se estructur— sobre pilares claros, precisos y pertinentes: la definici—n de competencias profesionales, la formaci—n en los escenarios reales de los centros acreditados, la evaluaci—n objetiva, v‡lida y confiable de los trayectos formativos y, asimismo, la certificaci—n peri—dica de los profesionales. En este recorrido, la creaci—n del espacio de ÒfellowshipÓ en centros acreditados por SAMeR result— central, permitiendo una formaci—n supervisada, evaluada, homogŽnea y equitativa en todo el pa’s.

Los datos reflejan con claridad este crecimiento. Desde el inicio del programa de formaci—n, el nœmero de fellows se ha incrementado de manera sostenida:

A la fecha, cerca de 100 profesionales han completado el programa de formaci—n.

En paralelo, el nœmero de especialistas certificados en Medicina Reproductiva ha superado ampliamente los 250 profesionales con certificaci—n vigente avalada por la Academia Nacional de Medicina, consolidando una masa cr’tica de especialistas formados, evaluados y revalidados peri—dicamente por medio de procedimientos objetivos y confiables. Estos nœmeros no s—lo hablan de cantidad, sino fundamentalmente, de un modelo formativo que logr— mantenerse en el tiempo, modelo que representa el nuevo ideario de la especialidad en todo el territorio de la Repœblica Argentina.

Un aspecto importante de este sistema es que los fellows que completan satisfactoriamente sus dos a–os de formaci—n en centros acreditados, y cumplen con los requisitos acadŽmicos y asistenciales establecidos, pueden optar -al siguiente a–o- por la certificaci—n como especialistas, garantizando, de esta manera, una transici—n ordenada, evaluada y de calidad hacia el ejercicio pleno de la Medicina Reproductiva.

En los œltimos a–os, el COFEP ha atravesado una etapa de profunda actualizaci—n y expansi—n. A partir del a–o 2024 se incorpor— formalmente la certificaci—n de acreditadores de centros, entendiendo que la calidad institucional requiere evaluadores formados, certificados y recertificados peri—dicamente. En este sentido, resulta fundamental remarcar que la certificaci—n profesional de los equipos mŽdicos es un requisito indispensable para la acreditaci—n de los centros, consolidando un sistema integrado y transversal de calidad asistencial, formaci—n profesional y evaluaci—n institucional.

Asimismo, a partir del a–o 2025 se reactiv— Ñluego de m‡s de una dŽcadaÑ la certificaci—n profesional de cirujano laparoscopista y cirujano h’steroscopista especializado en Medicina Reproductiva, certificaciones que no se otorgaban desde el a–o 2008. Hecho que constituye un hito relevante, jerarquizando, de esta manera, la pr‡ctica quirœrgica m’nimamente invasiva y aline‡ndola con est‡ndares formales de competencia tŽcnica, experiencia documentada y evaluaci—n objetiva, lo que redunda en un beneficio directo de la seguridad del paciente.

Otro avance sustancial ha sido la actualizaci—n integral del Reglamento de Certificaci—n Profesional, el cual adquirir‡ plena vigencia a partir del a–o 2026. Este nuevo marco normativo eleva los requisitos formativos de los especialistas, incorporando de manera obligatoria, adem‡s del Curso Bianual de Medicina Reproductiva -ya existente-, instancias espec’ficas de formaci—n y actualizaci—n en embriolog’a cl’nica, androlog’a, genŽtica, as’ como m—dulos te—ricos estructurados de cirug’a laparosc—pica e histeroscop’a. De este modo, es posible garantizar una formaci—n m‡s amplia e integral y que se encuentre acorde a la complejidad creciente de la especialidad.

En paralelo, la implementaci—n de la plataforma online de autogesti—n de la actividad profesional representa una herramienta estratŽgica de enorme valor. Esta plataforma permite a cada especialista registrar de manera continua su actividad asistencial, acadŽmica y formativa, monitorear en forma permanente los crŽditos y requisitos pendientes para alcanzar la recertificaci—n, facilitando el proceso de certificaci—n y recertificaci—n, promoviendo la planificaci—n del propio proceso del desarrollo profesional continuo y aportando transparencia, trazabilidad y previsibilidad a todo el sistema.

Enmarcados en este contexto, no es menor destacar que SAMeR y el COFEP se encuentran actualmente trabajando de manera activa en el reconocimiento de la Medicina Reproductiva como especialidad de la Ginecolog’a por parte del Ministerio de Salud de la Naci—n. Este proceso, alineado con la normativa vigente para especialidades y especialidad dependiente en la Repœblica Argentina, representa un paso estratŽgico fundamental. La existencia de un sistema s—lido de formaci—n, certificaci—n, recertificaci—n y acreditaci—n de centros constituye la base indispensable para sustentar dicho reconocimiento y garantizar un marco formativo claro, homogŽneo y de calidad para las futuras generaciones de especialistas.

Nada de este camino hubiera sido posible sin el trabajo sostenido de equipos comprometidos. El COFEP es actualmente codirigido por quien escribe, junto a la Dra. Valeria Basconi, la Dra. Cintia Granados y el Dr. Gabriel Fiszbajn, con el acompa–amiento permanente de la Dra. Norma Tauro, asesora pedag—gica del Consejo desde el a–o 2020, cuyo aporte ha sido clave en la conceptualizaci—n, dise–o y mejora continua de los procesos de evaluaci—n, certificaci—n y desarrollo profesional.

Como corolario, es importante afirmar que todo proceso cuyo resultado implica una alta responsabilidad social Ñcomo lo es la certificaci—n de especialistasÑ requiere indefectiblemente evaluaci—n rigurosa, documentaci—n respaldatoria y actualizaci—n permanente. La certificaci—n profesional no es un fin en s’ mismo, sino una herramienta al servicio de la calidad, la Žtica y la seguridad del paciente.

Desde el COFEP renovamos nuestro compromiso con una Medicina Reproductiva de excelencia, convencidos de que s—lo a travŽs de est‡ndares claros, exigentes y sostenidos en el tiempo es posible honrar la confianza que los pacientes, las instituciones y la sociedad en su conjunto depositan en nuestra especialidad. La certificaci—n profesional, la acreditaci—n de centros y el reconocimiento formal de la Especialidad Dependiente no son metas aisladas, sino partes de un mismo proyecto: consolidar una formaci—n s—lida, evaluable y transparente, que garantice el presente y el futuro de la Medicina Reproductiva en la Argentina.

Dr. Agust’n Pasqualini
Presidente

Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva -SAMeR-

Co-Director

Consejo de Formaci—n y Evaluaci—n Profesional -COFEP-